Pare de sufrir
Argentina sufrió de principio a fin. Pero se sacó de encima a un
complicado rival como Filipinas, festejó por 85 a 81 y sumó su segundo
triunfo en el Grupo B. De esta manera, puso un pie en los octavos de
final. Gran partido de Marcos Mata (17 puntos y nueve rebotes) y del
siempre rendidor Luis Scola (19 y siete). Este martes, por fin llegará
la jornada de descanso. Y el miércoles, será el turno de chocar con la
sorprendente Senegal.
No hay respiro. La Selección arrancó
apagada y se entregó al anárquico ritmo de juego filipino. Eso complicó
todo. Porque era justamente lo que no debía pasar: entrar en el vértigo
del rival. Rápidamente, el equipo se encontró 12-2 abajo y sin
argumentos defensivos. Los padecimientos se extendieron durante todo el
primer tiempo. O al menos, hasta los últimos dos minutos. Porque no le
llegaba la pelota a Scola, atrás no había ninguna respuesta y la
dependencia excesiva por los tiros de tres puntos derivó en inmediata
frustración. La reacción llegaría sobre el final del primer tiempo. Por
la coherencia de Prigioni y la aparición de Scola. Eso ayudó a ordenar
el ataque y a potenciar la defensa (buen ingreso de Laprovittola y
Mata). Y también a que la desventaja, pasara a convertirse en ventaja:
Argentina se fue al entretiempo cinco arriba (43-38).
Tras el
descanso, se vio lo mejor del seleccionado. Concentrado atrás y
efectivo adelante (mejor pasaje de Scola), sacó máxima de 15 (68-53 a
falta de 1’27’’). Parecía historia decretada. Grave error. Los
filipinos, al igual que en la jornada previa con Grecia, jamás se
rindieron y metieron un tremendo parcial de 16-3 para ponerse a dos
puntos con el desenlace abierto (71-69 a falta de 8’05’’ para el final).
En ese tramo, el pequeño Alapag se adueñó del partido (terminó con 15
tantos) e impregnó de incertidumbre el cierre. Así fueron, palo y palo
hasta los 43 segundos finales (83-81), con notables imprecisiones de
ambos lados. Lamas no podía creer lo que veía. Pero tampoco podía hacer
nada para contrarrestarlo: el plan de juego del rival lo había
absorbido. Como sea, después de muchísimo sufrimiento, llegó la tapa
salvadora de Mata a Jayson William cuando quedaban 12 segundos y el
triunfo se terminó de encaminar. Andrés Nocioni lo cerró desde la línea.
Fue 85 a 81.
Desde la organización confirmaron que no se
responsabilizan por posibles infartos durante los partidos. Y nos parece
una injusticia. Porque así, no se puede seguir.
Síntesis:
Argentina (85): Campazzo 9, Prigioni 8, Herrmann 10, Nocioni 9, Scola 19 (fi); Mata 17, Laprovíttola 10 y L. Gutiérrez 3. DT.: Julio C. Lamas
Filipinas (81):
Tenorio 3, Willams 11, De Ocampo 18, Norwood 6, Blatche 14 (fi); Alapag
15, Chan 0, Fajardo 6, Dalistan 6, Pingris 0 y Aguilar 2
Parciales: 22-25, 21-13, 28-23 y 14-20.
Arbitros: Ilija Belosevic (SRB), Juan Carlos González (ESP) y Carlos Julio (ANG).
Cancha: Pabellón San Pablo (Sevilla)
Fuente: OLE deportivo







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