España 88-64 Francia: la orquesta española toca La Marsellesa en el Mundobasket
El primer objetivo que plasmó Orenga en la pizarra fue demostrar a Francia que entre las dos mejores defensas del Mundial, la primera es la de España y la segunda la suya. Con una defensa individual y muy agresiva
desde el principio, quería lograr esa renta que les hizo vivir
tranquilos en los anteriores partidos. Lo primero se dio, pero no lo
segundo. Con Ricky retando a Heurtel y demostrando estar muy rápido de manos, España se fue a los nueve puntos de ventaja en los primeros minutos.
Pero la entrada de Diot en pista cambio el rumbo del partido. El base tomó la dirección del equipo
francés y además de defender a gran nivel, vio aro con facilidad. Los
galos son unos competidores y aún con bajas no pierden la compostura en
los momentos complicados.
La clave comenzaba a ser el juego interior.
España pareció olvidarse de que tiene el mejor del torneo y dejó de dar
balones al poste bajo. Varios tiros de cinco metros no entraron y
Francia comenzó a dominar en la pintura mostrando los primeros minutos
de debilidad defensiva de la selección en el Mundial.
Solo dos triples de Navarro,
uno en el último segundo del primer cuarto y otro a los diez del
segundo parcial, evitaban la igualdad, porque Francia llegó a empatar a
19. A partir de ahí España empezó a hacer la 'goma' pese a la
insistencia de Gobert, que demostró su valía como pívot.
Los
desajustes que provocaba Diaw ante sus defensores, Rudy o Llul, obligó a
Orenga a modificar el planteamiento. España comenzó a defender en zona y
la ÑBA cerró el interior con más facilidad. Pau Gasol creyó que era el momento de dar un paso adelante y volvió a poner a España 10 arriba al descanso.
La
sensación era que el tercer cuarto podía coger un rumbo u otro, el de
España o el de Francia y cogió el de la selección. Los de Orenga
volvieron a demostrar intensidad defensiva y velocidad en ataque con un Llul imponente, pese a que la orden del seleccionador francés era impedir los contraataques.
Con
el paso de los minutos se iban notando los tres partidos en los últimos
cuatro días y a mayor cansancio, más destacaba la calidad individual de
España. Demasiadas pérdidas en los dos equipos y juego
discontinuo. El más fresco parecía Heurtel, que mantenía a Francia con
vida en el tercer cuarto, aunque la distancia era ya de 15 puntos.
Pero entre Llul y Rudy se encargaron de cerrar el duelo con dos
triples seguidos en el inicio del último parcial. Con la ventaja
rondando en los 20 puntos llegó el 'show time'. Mates, 'alley-hoop' y todo tipo de jugadas acrobáticas
para regocijo de los aficionados y de los menos habituales que tuvieron
minutos. Claver, Abrines y Felipe jugaron el tramo final y anotaron,
demostrando que el equipo de España está por encima de individualidades.
La orquesta de España suena bien, tocó La Marsellesa y la gira
continuará en Madrid, donde llegará como primera de grupo. Antes toca Serbia para despedirse de Granada.
Fuente: La Informacion (Rusia)







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