¡Low parió!
Sufrió pero pasó. ¡Qué susten! Alemania recién pudo ganarle a Argelia
en el tiempo extra de un partido que le resultó un parto por fallas
propias y por un dígnisimo papel del rival. Claro que la experiencia y
la jerarquía terminaron inclinando la balanza para el conjunto teutón,
que en el comienzo y el final de la prórroga pudo convertir, pero volvió
a terminar sufriendo por un descuento a segundos del cierre.
Con
orden, disciplina táctica y solidaridad para presionar buscando
cortarle el circuito de juego a los europeos, los argelinos hicieron una
gran primera etapa. Recién pasada la primera mitad de juego, los
dirigidos por Joachim Low pudieron patear al arco. Pero, claro, más allá
de que fue mejorando y el ingreso de Schurrle le dio variantes en
ofensiva, chocó una y otra vez con la figura del partido, el arquero
Rais M'Bolhi. Más allá de esa cuestión, los africanos también le
generaron algunos problemas arriba.
El alargue terminó siendo
inevitable. En el comienzo, Thomas Muller metió un desborde y Andre
Schurrle, el del Chelsea, la empujó como pudo. Fue el alivio. Y cuando
el tanto de Mesut Ozil a poco del final parecía sentenciar la historia,
llegó el descuento de Djabou. Apenas quedaron unos segundos de
incertidumbre antes del pitazo final. Alemania, una vez más, se metió en
cuartos de final de un Mundial. Esta vez, el rival en esa instancia no
será Argentina, como fue en los dos anteriores campeonatos del mundo: se
le viene Francia. Y para Argelia quedarán los aplausos por haber tenido
contra las cuerdas a un poderoso.
Fuente: OLE deportivo







0 comentarios:
Publicar un comentario