Bélgica venció 1-0 a Corea del Sur y clasificó primera
A pesar de jugar 45 minutos con diez por la expulsión por roja
directa de Steven Defour, Bélgica venció 1-0 a una inofensiva Corea del
Sur, a la que eliminó del Mundial, y conquistó el primer puesto del
grupo H con un gol de su lateral Jan Vertonghen.
La
talentosa y jovencísima generación de la selección belga, que ha ganado
sus tres encuentros de la primera fase, se medirá en octavos de final a
Estados Unidos, mientras Corea del Sur, que necesitaba una goleada y que
Argelia no ganase, cayó eliminada.
Los chicos de Marc
Wilmots, con un conjunto plagado de suplentes sin Eden Hazard, Kevin De
Bruyne o Romelu Lukaku, tumbaron a los surcoreanos aún estando en
inferioridad gracias a un disparo del joven Divock Origi, cuyo rechazo
capturó Vertonghen en el minuto 77.
Hasta la expulsión de
Defour, la muchachada de Wilmots jugó al fútbol cuando le apeteció,
sobre todo por el flanco izquierdo del bólido Mertens, el lado preferido
de los belgas.
Arrastrados por la inercia de estar en
octavos, la desidia se notó en actitudes de algunos jugadores. Solo
Mertens se salvó. El pequeño extremo del Nápoles remató en el área
pequeña apenas por encima del travesaño una jugada prolongada por Kevin
Mirallas.
Otros dos remates lejanos del propio Mertens, uno de ellos en un tiro libre, adornaron la hoja ofensiva de los Diablos Rojos.
Corea
del Sur, muy limitada técnicamente, se aplicó con lo que pudo. El medio
del Sunderland Ki Sung-Yueng cargó un disparo raso al poste derecho de
Courtois que el gigante de dos metros desvió.
En el córner
que siguió a la jugada, la defensa belga remató contra su propio arco.
Entre Courtois y un defensor despejaron el balón casi en la línea.
Como
si Bélgica pretendiese ponerle pimienta a un aburrido encuentro, Defour
le clavó los tapones a Kim Shin-Wook en un balón dividido en el centro
del campo. Completamente gratuito. El australiano Williams le sacó roja
directa.
En su primer partido como titular, el medio del
Oorto abrió esperanzas a los asiáticos, que necesitaban golear para
acceder a los octavos.
Hong Myung-Bo, el seleccionador
coreano que en su época de jugador le marcó a España el penal decisivo
que la echó del Mundial 2002, retiró al descanso a un medio para colocar
a Lee Keun-Ho, un rápido delantero.
Con uno más, el combinado asiático atacó con sus armas. Velocidad en
bandas y centros al área que no hallaban respuesta ante la imponente
estampa física de los centrales belgas Van Buyten y Lombaerts.
Lee
Chung-Yong estampó un centro pasado al travesaño y poco más. Bélgica
dio más sensación de peligro, a pesar de jugar en inferioridad.
Divock
Origi, el joven de 19 años que se había doctorado en Maracaná al anotar
el gol de la victoria frente a Rusia, volvió a acumular minutos y a
dejar buenas sensaciones por su movilidad y su capacidad técnica.
El
delantero nacido en Kenia disparó desde fuera del área, y el rebote del
arquero coreano lo aprovechó el lateral zurdo del Tottenham Vertonghen.
De nuevo Wilmots había acertado en los cambios. Origi, que aterrizó en
Brasil contra todo pronóstico, es una promesa en ciernes.
Wilmots
dejó en los últimos minutos que el público se deleitase con los
detalles de Eden Hazard. En el último suspiro, los surcoreanos lo
intentaron, pero sin puntería.
Fuente: ESPN deportes







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