Con sabor a derrota
San
Lorenzo afrontó el duelo como una final prematura y salió a atropellar a
Unión Española.
El problema fue que supo ponerse en ventaja y mereció más, pero no lo
liquidó y terminó pagando muy cara su falta de audacia en el
complemento. El 1-1 final dejó un sabor amarguísimo en el Bajo Flores,
ya que así el Ciclón no aprovechó la caída de Botafogo ante
Independiente del Valle en Ecuador y, por diferencia de gol, quedó
tercero del Grupo 2.
En un comienzo, el elenco visitante parecía tener las armas para lastimar a San Lorenzo. La velocidad del argentino Salom por derecha, la movilidad de Campos Toro y la presencia de Canales por el medio se presentaron como una seria amenaza para la defensa del Ciclón, que, peligrosamente, otorgaba ciertos espacios. De todos modos, el buen arranque de los chilenos se fue diluyendo de a poco.
Es que a la presión inicial, San Lorenzo le agregó agresividad y cada vez que logró acelerar demostró que tenía herramientas de sobra para lastimar al conjunto chileno. Ángel Correa se convirtió rápidamente en un acertijo indescifrable para la última línea rival y sus electrizantes corridas terminaron dando rédito cuando Mauro Matos (PT 20m) expuso todo su oportunismo para empujar al gol una pelota perdida entre muchas piernas en medio del área.
A partir de entonces y hasta el descanso fue todo del Ciclón, que se convirtió en un ídem. Con la batuta en los pies de un recuperado Mercier, Piatti se dedicó a abrir la cancha por izquierda y su sociedad con Correa, el mejor de todos, puso en riesgo el arco de Sánchez en reiteradas ocasiones. Cuando el Nuevo Gasómetro bramaba en búsqueda del segundo gol llegó el entretiempo y el alivio para Unión Española.
Dejar con vida a su rival tras un tiempo en el que fue muy superior fue el primero de los dos graves pecados que terminó pagando caro San Lorenzo. El otro fue salir a cuidar el resultado en el complemento. El equipo chileno fue agrandándose ante la pasividad del Ciclón y se empezó a sentir en el aire del Bajo Flores que iba a haber sufrimiento hasta el final. Y así fue.
En un comienzo, el elenco visitante parecía tener las armas para lastimar a San Lorenzo. La velocidad del argentino Salom por derecha, la movilidad de Campos Toro y la presencia de Canales por el medio se presentaron como una seria amenaza para la defensa del Ciclón, que, peligrosamente, otorgaba ciertos espacios. De todos modos, el buen arranque de los chilenos se fue diluyendo de a poco.
Es que a la presión inicial, San Lorenzo le agregó agresividad y cada vez que logró acelerar demostró que tenía herramientas de sobra para lastimar al conjunto chileno. Ángel Correa se convirtió rápidamente en un acertijo indescifrable para la última línea rival y sus electrizantes corridas terminaron dando rédito cuando Mauro Matos (PT 20m) expuso todo su oportunismo para empujar al gol una pelota perdida entre muchas piernas en medio del área.
A partir de entonces y hasta el descanso fue todo del Ciclón, que se convirtió en un ídem. Con la batuta en los pies de un recuperado Mercier, Piatti se dedicó a abrir la cancha por izquierda y su sociedad con Correa, el mejor de todos, puso en riesgo el arco de Sánchez en reiteradas ocasiones. Cuando el Nuevo Gasómetro bramaba en búsqueda del segundo gol llegó el entretiempo y el alivio para Unión Española.
Dejar con vida a su rival tras un tiempo en el que fue muy superior fue el primero de los dos graves pecados que terminó pagando caro San Lorenzo. El otro fue salir a cuidar el resultado en el complemento. El equipo chileno fue agrandándose ante la pasividad del Ciclón y se empezó a sentir en el aire del Bajo Flores que iba a haber sufrimiento hasta el final. Y así fue.
Fuente: TyC sports







0 comentarios:
Publicar un comentario