Boca se llevó demasiado
Difícil
ceñirse estrictamente a lo futbolístico a la hora de analizar la victoria de
Boca en Córdoba. Es que el cabezazo de Daniel Díaz sobre el final no refleja lo
que se vio en la cancha, y en gran medida eso se debió a la influencia que tuvo
Carlos Maglio, sobre todo en la primera mitad, cuando le anuló dos goles al
local y no le cobró un claro penal. De todos modos, el Xeneize terminó
celebrando un 2-1 tan importante como impensado por el desarrollo.
El equipo de Carlos Bianchi mostró ambición en el inicio, pero enseguida se
encontró abajo en el marcador. Buena combinación entre Guillermo Farre y Jorge
Velázquez, remate cruzado de Fernando Márquez y Sebastián Carrera (PT 6m) aprovecha
el rebote de Orión para poner el primero.
Sin embargo, la reacción llegó al
instante. Probó Leandro Marín de media distancia y Olave hizo el resto. Rebote
largo y burdo penal sobre Nicolás Blandi. Riquelme (PT 10m) remató cruzado y
puso el empate.
Con el partido en su punto más álgido, fue Belgrano el que hizo mejor las
cosas. Bien agrupado en defensa y rápido para salir de contra, el equipo de
Zielinski desnudó las falencias de Boca para cubrir los costados y lo lastimó
seriamente. Pero Maglio no lo permitió. Primero anuló mal un gol de Jorge
Velázquez por offside de Márquez, luego se lo anuló a este último por otra
inexistente posición adelantada y, por último, castigó con amarilla a Carrera
por caer en el área tras un claro penal de Emanuel Insúa.
El descanso pareció sugerirles a ambos que el punto no era un premio escaso
para ninguno. Boca ya no arriesgó y Belgrano pareció acomodarse a un resultado
que no merecía por lo hecho en el primer tiempo. De todos modos, el conjunto
cordobés lo tuvo en los pies de Farre y luego de Pereyra, pero ambos fallaron y
le dieron vida al Xeneize. Pudo haberlo ganado Emmanuel Gigliotti, en su
primera aparición oficial en el club, pero salvó Olave.
Era
empate clavado. Ya no se asumía ningún tipo de riesgos y hasta Maglio
estaba tranquilo. Sin embargo, otro error de Olave derivó en un córner y
ahí Boca se encontró con la victoria. En su regreso oficial al club, el
Cata Díaz se elevó más alto que todos y marcó el gol de la victoria a
apenas cuatro minutos del final.
Ya
no hubo tiempo para más. Fue 2-1 para Boca en el Mario Alberto Kempes e
inexplicable derrota para Belgrano. Queda la sensación de injusticia
por la pésima labor de la terna arbitral y porque el Pirata no se llevó
el premio que merecía. El equipo de Zielinski mejoró respecto de la
derrota del debut ante Lanús pero volvió a irse con las manos vacías,
mientras que el Xeneize se llevó un tesoro inesperado de Córdoba cuando
hizo muy poco por sumar de a tres.
Fuente: TyC sports







0 comentarios:
Publicar un comentario