Portugal venció a Rusia y tomó la cima del grupo
Portugal no falló y logró una importante victoria por 1-0 frente a la
Rusia de Fabio Capello, esta vez deslucida, un triunfo para el que ni
siquiera precisó de la versión más brillante de su estrella, Cristiano
Ronaldo, que lo intentó de todas las formas pero sin fortuna de cara a
gol.
Dominadora, a la selección lusa le valió presionar arriba para
dificultar la salida del balón de su rival, que sólo llevó peligro de
forma esporádica y en jugadas aisladas, sin noticias de la calidad
técnica que atesoran varios de sus futbolistas aunque contó con un par
de buenas ocasiones para lograr la igualada.
Los tres
puntos aupan a Portugal al primer puesto del grupo F a la espera de que
juegue Israel, aunque Rusia tiene dos partidos menos que ambos, lo que
le sigue dando ventaja.
En la alineación de Paulo Bento, las únicas novedades respecto a su
'once tipo' fueron la presencia de Luís Neto en el centro de la zaga por
la sanción de Pepe y la inclusión de Vieirinha en el extremo derecho en
el lugar de Nani, quien acaba de salir de una lesión. Ambos rallaron a
gran nivel.
El encuentro comenzó como se esperaba, con
Portugal interesada en llevar la iniciativa del juego desde el minuto
uno y Rusia más preocupada de cerrar las líneas y salir con peligro a la
contra.
El guión del partido, sin embargo, se alteró
pronto, a los ocho minutos. Una falta escorada desde la izquierda la
convirtió en medio gol el medio del Dínamo de Kiev Miguel Veloso,
especialista en los tiros libres, que dio al balón la rosca perfecta
para que el punta del Zaragoza Postiga, en el segundo palo, inaugurara
el marcador.
El gol pareció afectar al combinado entrenado
por Fabio Capello, muy decepcionante en la fase inicial de encuentro, y
que en la primera mitad apenas logró si quiera llegar a las
inmediaciones de la portería defendida por Rui Patrício.
Con la tranquilidad de saberse por delante, la selección lusa
pareció jugar con facilidad durante los primeros treinta minutos, cómodo
incluso, mientras su rival se mostraba inoperante.
Pese a
tener la posesión de la pelota, los locales no contaron con demasiadas
oportunidades de gol pese a los intentos de su mejor jugador, Cristiano
Ronaldo, al que se le vio muy activo en ataque, aunque con poco acierto.
Suya fue la ocasión más clara del primer tiempo, en el 28, cuando no
logró aprovechar un pase atrás de Vieirinha al punto de penalti. Su
disparo se marchó a las nubes.
Dado el rumbo que iba
tomando el enfrentamiento y condicionado por los problemas físicos de
Anyukov, Capello gastó dos de los tres cambios en la primera media hora.
Las sustituciones mejoraron ligeramente al equipo, que comenzó a llevar
entonces peligro hasta el área rival. A falta de diez minutos para el
descanso, el centrocampista del Lokomotiv Glushakov -que acababa de
entrar al terreno de juego- tuvo en sus botas el empate después de una
alocada salida de Rui Patrício que por poco no le costó cara.
La defensa lusa pasó entonces por su peor momento y tuvo problemas para
desarticular los ataques rusos, aun así poco elaborados.
Ronaldo cerró el primer acto con una jugada marca de la casa. Escorado a
la izquierda, superó en velocidad a su par y llegó hasta línea de fondo
ya dentro del área, aunque su centro, forzado, no fue lo
suficientemente bueno.
Tras el descanso, el extremo
madridista se encargó de dar dos avisos consecutivos al portero ruso,
Akinfeev, con dos disparos desde lejos consecutivos que mostraron la
voluntad del conjunto de las 'quinas' de garantizarse los tres puntos.
Los portugueses volvieron a mantener el control del juego en la segunda
mitad, apoyados sobre todo en el trabajo de Veloso y la visión de
Moutinho, mientras que Rusia sufría lo indecible para sacar la pelota
jugada desde atrás.
Tuvieron que pasar quince minutos
hasta ver una aproximación de los hombres de Capello, que mantuvo su
esquema 4-5-1 en todo momento, con Kerzakhov -y posteriormente su
sustituto, Smolov- muy solo arriba en la punta de ataque.
En el tramo final, el duelo ganó en emoción, ya que los rusos tuvieron un par de oportunidades claras.
Primero fue Bystrov el que, con una espectacular chilena, heló por unos
segundos el corazón de la hinchada lisboeta a pase de Shirokov desde la
izquierda.
Fue precisamente Shirokov el que en los
estertores del encuentro volvió a disponer de la opción de igualar el
marcador en un remate franco desde dentro del área, pero no embocó por
poco.
Los portugueses, por su parte, no abdicaron de
intentar cerrar el partido y Ronaldo en el 87 a punto estuvo de
conseguirlo, pero su chut fuerte y raso lo despejó Akinfeev.
Fuente: ESPN deportes







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