Nada por aquí, nada por allá
Mucho roce y pocas luces. Así se jugaron los 90 minutos del
empate 0-0 entre Boca y Tigre en Victoria. Bianchi cambió la fórmula: sacó a
Paredes, plantó un 4-4-2 y apostó por la velocidad de Pol Fernández y Colazo
por los costados. Sin embargo, Tigre se mostró muy firme defensivamente, fue
sólido de arriba y de abajo, y frustró cada uno de los ataques xeneizes.
Ribair Rodríguez, otro de los cambios que metió el Virrey,
fue uno de los protagonistas de los primeros 45 minutos, no sólo porque se hizo
eje en su equipo y distribuyó bien la pelota, sino también porque su juego
fuerte lo dejó al borde de la tarjeta roja. Botta y Leguizamón fueron los más
claros del Matador quienes, a pura velocidad, amagaron con complicar el arco de
Orión.
Ya en el complemento, los de Gorosito se animaron y salieron
en busca de los tres puntos. Pérez García se vistió el traje de conductor y,
con un par de remates desde afuera, estuvo cerca de abrir el marcador. Y, como en
todos los partidos, Botta sacó a relucir toda su categoría y se lució con un
par de chiches.
Sin enganche, Boca volvió a tener un pálido rendimiento. En
el final, Bianchi le dio minutos a Lautaro Acosta quien encontró espacios, pero
no fue capaz de romper la última línea del rival. Así, se cerró un partido que
dejó bastante que desear.
Fuente: TyC sports







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