martes, 16 de octubre de 2012

Cristiano cumplió su partido 100, en un pálido empate con Irlanda (N)


La selección de Portugal, que celebró el martes los cien partidos como internacional de Cristiano Ronaldo, empató en casa ante Irlanda del Norte (1-1) y complicó su clasificación directa para el Mundial del 2014.
Rusia lidera el grupo F con doce puntos, cinco más que los portugueses, que tienen los mismos puntos que la selección de Israel.
Niall McGinn adelantó a los norirlandeses en el minuto 30, mientras que Hélder Postiga igualó el encuentro en el 78.
El partido que supuso la coronación de Cristiano, que con 27 años sumó cien presencias internacionales, registro apenas por debajo de Luis Figo (127) y Fernando Couto (110), fue un trago a amargo para los lusos, incapaces de encontrar el camino al gol.
La lluvia y viento que reinaron en el estadio Do Dragao fueron una premonición de las dificultades portuguesas.
Los norirlandeses, aparentemente mejor adaptados a un clima propicio para su fortaleza física, desesperaron a los locales.
Sus tupidas líneas ahogaron la creatividad lusa en el centro del campo y achicaron espacios al extremo Nani y a Cristiano Ronaldo, los puñales de Portugal.
El "siete" del Real Madrid fue la única luz que se vislumbró en la selección portuguesa durante varias pases del partido.
Escorado a la izquierda filtró en los primeros 20 minutos dos peligrosos pases esculpidos por los británicos.
Más tarde, se cambió a la derecha y volvió a lograr un tenso centro que no encontró destinatario.
A Cristiano, le acompañó en esporádicos ataques el lateral Miguel Lopes, pues ni Joao Moutinho ni Rúben Micael, los medios creativos, estuvieron inspirados en ataque. Lopes, el ex del Betis, tuvo una de las mejores ocasiones al rematar cruzado en el minuto 5.
Irlanda del Norte se pertrechó con ahínco y decidió explotar la vía aérea y los contragolpes. En uno de ellos, Niall McGinn recibió en franca posición y fusiló a Rui Patricio.
El golpe ahondó en el desacierto luso. Hasta el descanso apenas se acercaron a la portería de Roy Carroll a balón parado y fue precisamente en un córner cuando los lusos casi equilibran el marcador. McGivern cabeceó involuntariamente a su propio larguero.
En el segundo tiempo, Portugal refrescó sus ideas. Micael lamió el larguero con un duro remate desde fuera del área y, después, Nani sirvió desde la derecha a Cristiano, cuyo remate repelió con las piernas Carroll.
Los ataques portugueses, más ágiles y frescos que los del primer periodo, encajonaron a los visitantes. Nani, de nuevo, desbordó, pero su pase de gol no halló receptor.
Con Silvestre Varela en terreno, Paulo Bento apostó por alimentar el ataque y situó a Cristiano en zonas centrales para explotar su instinto goleador. En un control a pase de su colega del Real Madrid Pepe, merodeó el gol, desbaratado por la zaga rival.
Cuando la angustia apretaba, el zaragozista Hélder Postiga, en su tercer intento, recibió en el área pequeña, se revolvió y empató a falta de 12 minutos.
Entonces, los locales ya atacaban con cinco jugadores -el delantero del Braga Éder había ingresado dos minutos antes- y defendían con solo tres.
Valera y Nani con dos disparos desde fuera del área se acercaron al segundo tanto. Éder también lo acarició, pero el tiempo se consumió sin que Portugal lograse dar la vuelta.

Holanda tira de oficio, pegada y calidad para seguir sumando en Rumanía


 Holanda hizo valer su calidad en ataque y aprovechó los errores garrafales de la defensa rumana para golear (1-4) en su difícil visita a Bucarest y seguir sumando victorias.
Los de Louis van Gaal confirman su liderato en el grupo D con 12 puntos en cuatro partidos, y Rumanía sigue arriba y con opciones tras un partido digno en el que mereció más contra el favorito del grupo.
Empujada por el entusiasmo del público, los locales empezaron presionando arriba.
La intensidad rumana dio sus frutos muy pronto, al desbaratar en el minuto tres el juego de toque de la defensa holandesa provocando una falta al borde del área 'oranje'.
El volante del Granada Gabi Torje ejecutó magistralmente el libre directo, que se estrelló en el larguero y a punto estuvo de entrar en la meta de Stekelenburg.
Los de Van Gaal seguían fieles a su estilo combinativo y paciente, que logró someter a Rumanía en su terreno.
Un rechace del portero rumano a la salida de un córner en el minuto ocho llegó a Jeremain Lens, que desde el borde del área y de cabeza batió por arriba a un Tatarasanu adelantado.
Holanda imponía su calidad, tenía el balón y enfriaba la caldera de Bucarest.
Van Persie pudo marcar tras una buena internada de Narsingh por la derecha, pero solo ante Tatarusanu y en el área pequeña no acertó a batir al portero.
Gabi Torje era el más incisivo de los rumanos, y volvió a intentarlo al borde del minuto veinte con un centro chut a pierna cambiada que se perdió sin consecuencias junto al arco naranja.
El mismo Torje disparó de nuevo fuera tras una excelente jugada del ataque rumano.
Pero enseguida, al borde de la media hora, Martins Indi anotó a placer desde dentro del área tras una falta centrada por Van der Vaart.
Los locales tuvieron sus mejores momentos al filo del descanso.
Tras varios ataques consecutivos, Ciprian Marica sorteó a tres adversarios y chutó desde la media luna raso y cruzado junto al palo para reavivar las esperanzas rumanas.
El Nacional Arena hervía de nuevo.
Los balcánicos reactivaron su presión, pero Tamas derribó a Narsingh dentro del área tras una exhibición de potencia al contragolpe del holandés y Van der Vaart volvió a poner tierra de por medio en el marcador al filo del descanso.
La primera jugada de la reanudación volvió a mostrar la cándida inocencia de la defensa rumana, que permitió una vez más a Van Persie rematar contra el portero totalmente solo a la salida de una falta.
Stancu dio la réplica con un tiro con la derecha desde el vértice del área que despejó con problemas Stekelenburg, y Marica pudo acortar distancias con un centro chut con la derecha tras una magnífica jugada con Torje.
Incómoda pero esforzada a la hora de construir, Rumanía apelaba al talento y la movilidad de sus medias puntas Torje y Stancu y de Marica, incapaces sin embargo de la claridad y la pegada holandesas.
Rat pudo marcar con un centro chut desde la izquierda calcado al de Marica, pero la pelota lamió el larguero y se perdió también por la línea de fondo.
A diez minutos del final, Rumanía reclamó un penalti a Popa, y el estadio se volvió un clamor contra un árbitro escocés muy criticado por los rumanos y que también encrespó a Van Gaal.
Con la grada encendida por las decisiones del colegiado, Mutu y Marica comandaron el último arreón estéril rumano.
Y una nueva contra 'oranje' selló una goleada injusta con un gol a puerta vacía de Van Persie a pase excelente del barcelonista Afellay.

Fuente: ESPN deportes


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