Victoria a la italiana en el debut oficial de Capello
El italiano Fabio Capello debutó, de forma oficial, como
seleccionador ruso con una gris victoria ante Irlanda del Norte (2-0) en
el primer partido de clasificación mundialista del Grupo F, en el que
la gran favorita es la Portugal de Cristiano Ronaldo.
Rusia
no enamoró ni mucho menos a su afición y tampoco se rehabilitó tras ser
apeada en la primera fase de la pasada Eurocopa de Ucrania y Polonia,
pero inició con buen pie la fase de clasificación.
Tras
perderse los últimos dos torneos mundialistas, clasificarse para Brasil
2014 se ha convertido en una cuestión de vida o muerte para Rusia, que
organizará la Copa del Mundo en 2018.
Bastó un gol en la
primera parte y un penalti en la segunda para sellar una victoria del
nuevo equipo de Capello, quien sueña con resarcirse de su traumática
dimisión en febrero como seleccionador inglés por el caso de racismo
contra John Terry.
Este fue el primer partido en casi una
década en la que la estrella del fútbol ruso, Andréi Arshavin, se
quedaba fuera de una convocatoria por motivos técnicos.
Capello
entendió el mensaje de los aficionados durante el partido amistoso
disputado en agosto ante Costa de Marfil, durante el que Andréi Arshavin
(Arsenal) fue insistentemente abucheado cada vez que tocaba el balón.
Así,
pagaron los hinchas rusos a Arshavin por sus declaraciones después de
que Rusia fuera apeada en la primera fase de la pasada Eurocopa: "Si no
hemos satisfecho sus expectativas, ese no es nuestro problema, sino el
suyo".
Capello se mostró entonces contrariado con la
reacción de la afición rusa, precisamente después de mantener a Arshavin
como capitán del equipo nacional, pero el tiempo le ha hecho
reconsiderar su opinión.
Fiel a su libreto conservador,
Capello apostó hoy por jugar con un solo delantero, Kerzhakov, ante el
mal estado de forma de los tradicionales titulares: Pavlyuchenko y
Pogrebnyak.
La decisión de poblar el centro del campo no
hizo sino enturbiar las ideas de los futbolistas rusos, que tardaron
media hora en despertar y caer en la cuenta de que se trataba de un
partido oficial.
Aunque es verdad que el árbitro español
Antonio Mateu Lahoz pudo haber señalado penalti tras una clara falta
cometida en el área norirlandesa sobre Bystrov a los quince minutos de
partido.
Por suerte para Rusia, los norirlandeses
cometieron un craso error al borde del área a la media hora que les
costó el primer gol del partido.
El error fue aprovechado
por Kerzhakov para dar un pase de la muerte que fue rematado a la
primera por Fayzulin, que justificó así la decisión de Capello de
cederle la titularidad tras no disputar la pasada Eurocopa.
A
partir de ese momento, los rusos atacaron con entusiasmo y Shirókov
tuvo la oportunidad de marcar el segundo pocos minutos después al
quedarse solo delante del portero.
Carroll, veterano
guardameta del Olympiakos, despejó ágilmente con el pie el sutil remate
del centrocampista ruso, mientras el posterior remate de cabeza de
Kerzhakov salió por encima del larguero.
Mientras, los norirlandeses lo cifraban todo en la lotería de los
balones largos a su estilete, el delantero del Sion suizo Lafferty, que
mide la friolera de 1,96 metros.
No obstante, esa primitiva
estrategia no dio ningún resultado y apenas dispararon un par de veces
entre los tres palos en los 90 minutos.
La segunda parte
fue de total dominio ruso, aunque infructuoso, ya que los futbolistas
adiestrados por Capello apenas utilizaron las bandas y los visitantes
nunca dejaron despoblada su nutrida defensa.
La mejor
ocasión la tuvo en sus botas Kerzhakov que se topó con el poste en una
falta directa a falta de un cuarto de hora para el pitido final.
Finalmente,
los rusos lograron el tanto de la tranquilidad a los 77 minutos, cuando
la defensa norirlandesa derribó al reciente entrado Kokorin, pena
máxima transformada con maestría por Shirókov.

Fuente: ESPN deportes







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