Cerveza pesada
Independiente estaba más necesitado que nunca. Los resultados ajenos
-además de la sequía de gol y, obvio, de puntos- obligaban a que el Rojo
sumara de a tres ante el complicadísimo Quilmes. Atlético Rafaela, San
Lorenzo y hasta San Martín de San Juan habían obtenido sus victorias.
Así, el equipo de Américo Rubén Gallego salió al Libertadores de América
con únicamente un resultado válido: la victoria. Y, como le viene
ocurriendo, no pudo cumplir con su objetivo.
La historia no
arrancó de la mejor manera. En un encuentro de trámite parejo, el
Cervecero fue siempre más claro. Con Miguel Caneo inspirado de a ratos y
Martín Cauteruccio moviéndose por todo el frente de ataque, Quilmes era
el más profundo de los dos. Así, llegó el gol de Jacobo Mansilla, quien
después de un buen pase del Chino -y con Independiente mal parado en el
retroceso- metió un disparo potente que Hilario Navarro no pudo tapar.
El
equipo de Omar De Felippe gozó de un par de situaciones más para
estirar la ventaja antes de irse al descanso, pero el arquero del Rojo
estuvo bien de reflejos. Ya en el segundo tiempo, los de Gallego
salieron más decididos y lograron empatar: Osmar Ferreyra, de lo mejor
del conjunto del Tolo, armó una buena jugada por izquierda y Ernesto
Farías sólo tuvo que empujarla.
Esto generó cierto -leve- impulso
en los de Avellaneda, pero Martín Benítez, con apenas 7' minutos en
cancha, vio la roja tras chocar con Joel Carli. Con un hombre menos, y
pese a los intentos del Tecla y Hernán Fredes, Independiente ya no pudo
molestar a Emanuel Trípodi. Quilmes se llevó un punto del Libertadores;
el Rojo, con apenas tres puntos y dos goles, sigue último en los
promedios. Sin dudas, una cerveza que cae pesada.
Fuente: OLE deportivo







0 comentarios:
Publicar un comentario