All Boys festejó por primera vez ante el golpeado Unión
En un duelo entre dos equipos que no habían ganado aún en el Torneo
Inicial, All Boys se sacó la espina en Floresta al vencer por 3-1 a
Unión, que agudiza su mal presente: perdió todos los partidos y no
encuentra respuestas.
Los instantes iniciales del pleito fueron
de estudio. Mientras el local parecía apostar demasiado a las bandas y
al pelotazo para la cabeza de Mauro Matos, la visita mostró movimientos
interesantes con Matías Donnet y Pablo Míguez. Primero, Brahian Alemán
disparó cerca, y a los 18 Donnet apareció por la derecha y, desde afuera
del área, clavó la pelota contra el palo izquierdo de Nicolás
Cambiasso.
Pero el alivio santafesino duró poco. A los 23, Martín
Morel anotó con otro zapatazo de gran factura de media distancia que se
coló por sobre Martín Perafán. Y a los 30, Juan Pablo Rodríguez escapó
por la izquierda y adelantó al local con un disparo al ángulo. Con una
efectividad abrumadora, los de José Romero se pusieron arriba y
derrumbaron las tímidas intenciones visitantes, que ya no volvieron a
aparecer con claridad.
El Albo entonces se adueñó del compromiso.
Rodríguez, Iván Borghello y Matos secundaron en el podio a un Morel
clave y todo fue sobre ruedas para el anfitrión. Sobre el descanso,
Andrés Franzoia intentó un tiro que se fue cerca, pero ya en el
complemento renació el ímpetu local. Borghello exigió a Perafán y, a los
cuatro, Morel habilitó otra vez a Borghello para que, por el medio y
cara a cara con el arquero, definiera bajo para el tercero.
Lo
que siguió estuvo de más. Desde los hinchas subidos al alambrado que
detuvieron el encuentro durante algunos minutos hasta lo que sobró
futbolísticamente, con un conjunto ganador definido y el otro ahogado
por su propia impotencia.
Morel probó de nuevo desde afuera y,
con obligación pero sin convicción, el Tatengue respondió con un intento
de Maximiliano Lugo que ahogó Cambiasso y otro de Nicolás Correa que
dio en el palo. Ni la fortuna se aliaba con la visita, que a los 42
sufrió además la expulsión del ingresado Pablo Magnín.
Hacía
mucho, de todas formas, que los puntos estaban en manos de All Boys. Del
otro lado quedó el puñado de angustia en que se convirtió Unión, en el
que cada vez suena más complicada la continuidad de Frank Kudelka.
Fuente: TyC sports







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