Un negocio Rondón
Uruguay, campeón de la última Copa América, ganaba con un gol de Forlán, pero Venezuela se lo empató sobre el final. Punto de oro. El Celeste al menos estiró su invicto a 16 partidos.
La tabla de posiciones, al menos en este caso, no mentía. Si
Uruguay, nada menos que el cuarto equipo del mundo según el último
Mundial y campeón de América en el 2011, compartía este primer puesto de
las Eliminatorias con la Vinotinto, y también con la Argentina, por
alguna razón era… Algo debe tener este equipo de Farías que se codea con
los grandes, que ya es la grata revelación del continente, y que sueña
con su primer Mundial en Brasil 2014. Y sueña bien despierto.
En
un partido de desarrollo parejo, con más contracción a tapar huecos y
atender relevos que a soltar las palomas de la creatividad, Uruguay
encontró una desatención del fondo venezolano y por ahí el moreno Alvaro
Pereira filtró un centro que cayó en los pies de uno de esos goleadores
que no perdonan. En rigor, ese goleador que no perdona, que estuvo en
duda hasta último minuto y que se llama Diego Forlán, fue al encuentro
de esa pelota para matarla con un movimiento y definir con otro. Tac,
tac. Control y adentro. Diferencias de jerarquía que le dicen… Pero esa
había sido la única diferncia entre ambos. Y Venezuela no se rindió, ni
mucho menos.
Se adelantó unos metros, se animó un poco más, escapó
a las marcas pegajosas del medio charrúa… Y le dio algunos sustos a
Muslera con algún remate desde afuera y con otro cabezazo de Rondón que
salió besando un poste. Avisó primero, por respeto, y golpeó al final
para llevarse un punto con sabor a hazaña, de los que suman, y que le
permite seguir en puestos de clasificación.
Uruguay se quedó con
su invicto, que se estiró a 16 partidos (9 triunfos), pero también con
gusto a poco por un triunfo que se esfumó sobre la hora.







0 comentarios:
Publicar un comentario