Mano a mano
España e Italia regalaron un partidazo y, cada uno con su estilo, apostaron al triunfo sin especular. Di Natale y Fábregas marcaron los goles.
El partido entre Italia y España suponía, al menos en la
previa, un verdadero choque de estilos futbolísticos. Porque ambas
potencias, por historia, pero sobre todo por presente, se ubican en
polos opuestos en la concepción más genuina. Bueno, el duelo potenció
las tendencias. Y si bien no tuvo un triunfador, debe haber dejado a los
dos conformes. Porque con sus respectivas armas, españoles e italianos
cumplieron.
El campeón del mundo, con su construcción estética de
elaboración, toqueteó desde el principio y fue dueño de la posesión de
principio a fin. Sólo que le faltó claridad en los metros finales (y
extraño tener un 9 de área de entrada). Paralelamente, el equipo de
Prandelli, menos vistoso pero más práctico, creó las más claras. El
empate fue lo más justo.
Los goles llegaron en el complemento. El
primero, a los 15 minutos, por cortesía de Di Natale, tras un hermoso
pase de Pirlo. El 1 a 1, al toque, a los 19’, gracias a una bonita
definición de Fábregas luego de una mejor asistencia de Silva. Tras las
emociones, el triunfo pudo haber quedado para cualquiera (lo tuvieron
Torres, Marchisio, Di Natale y Xabi Alonso). Pero no quedó para ninguno.







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