Emelec hace historia en Asunción y clasifica
Ecuador vive en estos momentos una fiesta futbolística con el triunfo de Emelec ante el Olimpia de Paraguay, por 3-2, en un partido memorable y para la historia.
Jugando bien casi todo el partido, con una serie de casi goles -en especial dos jugadas que debieron terminar en gol pero que el paraguayo Fernando Giménez no supo definir-, después de ir perdiendo y ante un estadio lleno de camisetas blancas hinchas del ‘Rey de Copas’, Emelec sacó casta de luchador y dio vuelta al partido con goles de Marcos Mondaini, Mena y José Luis Quiñónez.
Una jugada en la que el argentino Marcos Mondaini empujó al defensa paraguayo Meza, quien chocó con el arquero Silva, lesionándose algo y obligando después a que ambos pidan el cambio, fue quizá la jugada clave del juego. Olimpia cambió a partir de entonces y Emelec pasó a dominar el juego casi por completo.
El propio Mondaini se encargó de abrir la ruta de triunfo emelecista cuando conectó un centro con la cabeza y venció al arquero suplente de Olimpia.
Emelec dominaba, llegaba, insistía, centraba mal en muchas ocasiones y perdía chances de gol en los pies de Giménez, quien falló jugadas que parecían imposibles. Quizá por ello el técnico Marcelo Fleitas se decidió a cambiarlo y en su lugar ingresar a Polo Wila. Antes había ingresado Mena por Gaibor. El dominio seguía, pero el gol no llegaba, mientras en Brasil el Flamengo goleba 3-0 y clasificaba, dejando afuera a Emelec y al Olimpia.
Luego Emelec ingresó al delantero Marlon de Jesús, quien a los pocos minutos en cancha corrió por la derecha, llegó hasta el área chica, esperó la llegada de Mena y dio un pase que este transformó en gol. Las gradas blancas se transformaron en lamento. Con ello el Flamengo se quedaba y de nada le servía su triunfo 3-0 ante el Lanús.
Pero al minuto 89 llegó el empate de Olimpia, en un ataque sin historia. En Brasil, donde ya había terminado en partido, los jugadores del Flamengo celebraron el gol del Olimpia como suyo. Ese gol los clasificaba otra vez.
Pero aún había 5 largos minutos por jugar. Era el tiempo de recuperación. Y Emelec aprovechó su dominio y nuevamente se lanzó al ataque. Un tiro de esquina ejecutado por el mejor jugador del partido, Marcos Monadini, fue cabeceado por José Luis Quiñónez y adentro. GOL. Alegría azul: los jugadores brincaban, Fleitas se arrodillaba y sus ayudantes técnicos se abrazaban. En las gradas, otra vez las caras de derrotas de miles de hinchas. Y en Brasil, donde escuchaban por radio el juego en el propio estadio, nuevamente las caras de amargura de Vagner Love, Ronaldhino y compañía.
Emelec clasificó e hizo historia. Ecuador celebró su triunfo. Y la fiesta continúa para el fútbol ecuatoriano.
Fuente: METRO (ECUADOR)







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