Los Pumas llegaron a cuartos de final e irán por los All Blacks
Los Pumas derrotaron por 25-7 a Georgia en Palmerston y lograron el pasaje a los cuartos de final del Mundial de Nueva Zelanda, al terminar segundos en el Grupo B por detrás de Inglaterra. Luego de la agónica victoria frente a Escocia, los argentinos cumplieron con la lógica ante un rival inferior que sólo resistió en los primeros 40 minutos. Al igual que en Gales 1999 y Francia 2007, el equipo nacional se metió entre los ocho mejores de un torneo ecuménico. El siguiente escollo será muy bravo: el domingo 9 ante los All Blacks, anfitriones y máximos candidatos al cetro.
El planteo de Argentina fue muy similar al desarrollado frente a Rumania: asumir la iniciativa, ganar la batalla de los forwards y descargar rápido con los backs para penetrar. Pero a diferencia de aquel duelo con los rumanos, Georgia logró defenderse con mayor criterio y a los Pumas les faltó respaldo numérico en tres jugadas con olor a try. En consecuencia, los georgianos consiguieron enredar el juego y trabar el partido. Contepomi falló dos penales que hubieran puesto un 6-0 más aliviador en 12 minutos.
A pesar de no tener el desequilibrio añorado, el equipo de Phelan no perdió la paciencia y martilló con el pack hasta que consiguió su objetivo. A los 31, Imhoff desempolvó su velocidad de wing tras una combinación rápida entre Vergallo y Farías, y se escapó por la izquierda para apoyar el primer try del encuentro. Luego, Contepomi volvió a fallar ante los palos y no pudo convertir. La ventaja parecía simplificar un choque que se había congestionado por la falta de variantes a la hora de atacar.
Pero a los 38 llegó un baldazo de agua fría que caló los huesos: el apertura Khmaladze aprovechó una asistencia con el pie del wing Todua y apoyó un try inesperado. Ni Vergallo ni González Amorosino pudieron tacklear con acierto para impedir la conquista. Encima, el marcador quedó 7-5 para los georgianos gracias a la conversion de Urjukashvili. Una triste e injusta manera de volver a los vestuarios. Pero había tiempo para levantar cabeza.
Los Pumas afilaron sus garras en el comienzo del segundo tiempo y se instalaron a cinco metros del ingoal rival. Luego de 10 minutos de scrums, penales y empuje con mauls, Contepomi optó por patear a los palos para dar vuelta el resultado. Y luego de cuatro fallos, el capitán nacional sí pudo acertar para darle tranquilidad a sus compañeros. El centro argentino estiró la ventaja a los 19 con otro penal y logró un oxigenante 11-7.
La defensa de Georgia sintió el desgaste realizado durante la primera parte del choque y empezó a desnudar fisuras importantes. Entonces, Argentina pudo jugar con mayor comodidad y desplegar un juego con mayor cantidad de fases. El desahogo llegó a los 27 con el bonito try de Contepomi, quien coronó una buena jugada colectiva con un amague digno de cracks. Mención especial para la potencia de Farías y el aceitado circuito de pases que aplicó el resto de los backs. En tanto, el debutante Gosio apoyó a uno del final, luego de una creativa maniobra de Imhoff. Bosch convirtió y sentenció el 25-7 final. Sin lucirse, los argentinos sacaron la chapa ante un rival inferior y ganaron con margen.
El pitazo final desató la algarabía lógica que se genera luego de haber cumplido el objetivo fundamental trazado en la preparación. Después del bronce en Francia 2007, el desafío radicaba en superar un grupo complejo y meterse en la siguiente fase. La meta inicial se cumplió con una combinación de madurez y coraje. En el horizonte ahora esperan los All Blacks, que se quedaron sin el goleador Dan Carter. Será un duelo demasiado exigente, pero los Pumas aman este tipo de desafíos y conocen a la perfección qué es dar un batacazo en un Mundial.Fuente: TyC sports







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