viernes, 16 de septiembre de 2011

Belgrano prolongó su buena racha en Cuyo

Belgrano derrotó por 1-0 a San Martín de San Juan como visitante en el tercer duelo del Torneo Apertura 2011 y extendió su racha triunfal, que ya suma tres victorias al hilo y le permite alejarse de la zona de descenso y Promoción. Distinta es la realidad de su rival, que cosechó su tercer traspié consecutivo y sufre en el fondo de la tabla de promedios.

Se vio poco fútbol prolijo en la primera etapa del juego en Cuyo. La apuesta de ambos fue diferente, aunque no pudieron sacarse demasiadas ventajas. El Santo buscó juego corto con el tridente Poggi, Oviedo y Aguirre, pero la idea murió en un fulbito que no llegó hasta Graf. En tanto, el Pirata arrancó con Silvera y Pereyra como puntas. Sin embargo, debió cambiar el libreto ante la salida por lesión de Silvera. A partir de allí, los visitantes se basaron en pelotazos largos para el solitario Picante. Los chispazos de Vázquez fueron un oasis.

Si bien los protagonistas no esgrimieron una idea futbolística exitosa, igualmente se las rebuscaron para coquetear con el gol. Olave se lució dos veces ante Graf, que lo tuvo de taco y de cabeza, y disipó un tiro envenenado de Oviedo. A su vez, el Celeste estrelló una pelota en el palo (Pereyra conectó un centro de Mansanelli) y metió miedo con tres tiros de Mancuello, Vázquez y Ribair Rodríguez. Pese a la escasez de fútbol lujoso, no hubo tiempo para bostezar en San Juan.

El intenso viento que azotó al estadio Hilario Sánchez desdibujó el partido en el complemento. Belgrano depositó todas sus esperanzas en algún chispazo de Vázquez o un pique de Pereyra. En tanto, el eje del Verdinegro fueron los centros de Bogado por derecha, la mayoría interceptados por Olave. A medida que su equipo perdía pelotas, Garnero maldecía las bajas sufridas (Penco, Roverbal y Núñez se desgarraron en las fechas anteriores).

El duelo parecía que iba a morir sin festejos. Pero la historia cambió a los 37 y el que sonrió fue el equipo de Zielinski. Vázquez ejecutó un tiro libre con precisión desde la izquierda y Claudio Pérez hizo el resto: le ganó a Grabinski en la marca y metió un cabezazo que no pudo contener Pocrnjic. No hubo tiempo para más y la noche se dividió en dos sentimientos. Por un lado, la desolación del Santo. Por el otro, la sonrisa gigante del Pirata.


Fuente: TyC sports

0 comentarios:

Blogger template 'PlainFish' by Ourblogtemplates.com 2008