Rusia, a punto de llevarse la derrota más tonta
No anduvieron los rusos muy lejos de echarlo todo a perder el día que debían cumplir de forma funcionarial con lo que ya estaba escrito. Pero a Costa de Marfil no le apetece irse del Mundial sin una victoria y, aunque parece haber perdido la mejor oportunidad que le quedaba, deja buenas sensaciones y cumple una función merecedora de agradecimiento: animar los partidos.
Tras un desastroso primer cuarto, los rusos no hallaron ventajas consistentes hasta el segundo cuarto, cuando dos triples más una transición rápida lo dejaron en 22-12. Los europeos encontraban mejor ritmo con Khvostov de lo que habían gozado en el primer cuarto, con mayor movilidad en ataque y pases certeros al hombre libre. Dos triples de Monya parecía que habían de encarrilar la victoria rusa, pero Mamadou Lamizana imponía su físico en la pintura. Costa de Marfil creaba problemas y mostraba una vez más en este campeonato su competitividad. Las malas elecciones de los jugadores de David Blatt les impedían anotar, hasta el punto que la combinación de todos los factores propiciaron un parcial de 5-14 para los africanos, que lo dejaban en un puño al descanso: 34-30.
Fuente: ACB deportes







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