Aire fresco, mejor fútbol
El ex delantero de la selección argentina Mario Kempes aún guarda gratos recuerdos del título mundial que ganó con su país en 1978. Kempes, que terminó el torneo como goleador con seis tantos, acababa de completar una temporada en el Valencia español justo antes de regresar al invierno sudamericano, que facilitó un campeonato memorable.
"El clima me afectó de manera positiva, definitivamente", dice Kempes. "Obviamente uno juega mejor en temperaturas más frescas, porque no siente tanto el cansancio como cuando hace calor. Especialmente, uno no siente la boca seca todo el tiempo, ni las piernas tan débiles".
Cada vez más cerca del inicio de la Copa del Mundo 2010, los jugadores de las 32 naciones competidoras que vayan a Sudáfrica tienen buenas chances de encontrarse con temparaturas agradables, y estas condiciones climáticas de invierno podrían ayudar a que se juegen encuentros de mayor intensidad, con ritmos un poco más ligeros y una recuperación física más sencilla.
El entrenador del seleccionado de Estados Unidos, Bob Bradley, que ya estuvo en Sudáfrica el junio pasado para disputar la Copa Confederaciones, está de acuerdo con que un clima más frío puede hacer la diferencia en cuanto a calidad de juego. Pero también señala otros factores importantes de un país en el que algunas ciudades presentan temperaturas bajo cero por la mañana que se hacen progresivamente más agradables llegando a la tarde.
"En la primera ronda, el año pasado, jugamos en las mismas sedes que nos tocaron para el Mundial: Rustemburg, Tshwane-Pretoria y Johannesburgo-Ellis Park. Y creo que tenemos que tener tan en cuenta la altitud como la temperatura", asegura Bradley. "Johannesburgo está 1.750 metros por sobre el nivel del mar, Rustenburg 1.400 metros y Pretoria 1.200 metros. El año pasado comenzamos nuestra adaptación cinco o seis días antes del primer partido. Este año llegaremos 12 día antes, y creemos que es un buen tiempo para reaclimatarse a la altura del lugar", cuenta.
Todos los equipos están pensando en la altura y hay que tomar decisiones en consecuencia. Nosotros hemos tomado en cuenta ese factor para nuestra preparación. Como tuvimos la oportunidad de volar por casi todo Sudáfrica, conocemos la mayoría de las sedes disponibles. El año pasado tuvimos la semifinal en Bloemfontein, allí hizo un poco más de frío que en las otras ciudades que nos tocó visitar. No estuvimos en Ciudad del Cabo, donde hace más frío y suele haber más lluvias que en el resto del país. Directamente tiene un clima distinto.
A pesar de que un clima más fresco podría darles ventaja a los atletas, la cirujana ortopédica Diane English, que trabaja en Boston, asegura que la preparación física y médica de los jugadores deberá ser monitoreada con especial atención por los profesionales a cargo del plante. La sobreexigencia de los múculos y un mal calentamiento en climas fríos pueden llevar a desgarros o contracturas musculares.
Fuente: ESPN deportes








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